La paradoja de las tasas de interés

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El otro día en el Empresores.com uno de los usuarios presentó el siguiente texto en base a un comentario sobre si podría darse o no una posible nueva crisis en Argentina y cómo se estaba preparando o tenía cuidado cada uno con su dinero o situación actual. La verdad que el texto da para pensar e incluso tratar de ver si no cambiaría un poco las cosas aplicando lo siguiente.

El texto está escrito por Mariana Martínez, columnista de la BBC Mundo, que lo disfruten.

Si la economía entra en recesión, inmediatamente la Reserva Federal estadounidense baja las tasas de interés; pero en Latinoamérica, ocurre todo lo contrario: al primer síntoma de crisis, las tasas saltan por las nubes. La gente debe ajustarse el cinturón, mientras que en EE.UU. la idea es que el consumidor gaste cada día más.

Si usted vive en Latinoamérica y la economía comienza a tambalearse como ya es casi costumbre, entonces usted ya sabe que de ahora en más deberá ajustarse el cinturón, gastar menos y buscar la forma de obtener más ingresos. No tendrá otra alternativa.

El gobierno le exigirá que cada día pague más por los bienes y servicios que le ofrece, los intereses bancarios se dispararán por las nubes, las tarjetas de crédito se volverán impagables y, en el mejor de los casos, podrá mantener su fuente de trabajo, si no es que le toca buscar un segundo trabajo o mandar a trabajar a sus hijos.

Si hay recesión, usted ya sabe que no podrá comprar más de lo necesario y, en muchos casos, la familia deberá “acostumbrarse” a un nuevo estilo de vida: no más salidas los fines de semana, no más asados con amigos, o como decimos los economistas, no más bienes “de lujo”. Aunque para muchos en Latinoamérica, los bienes de lujo -aún en tiempos de bonanza económica- están muy lejos de ser tangibles, por lo tanto, en los malos tiempos hay que “acostumbrarse” a pasar más hambre y penurias.

Si usted es empresario y debido a la crisis no le pagan por sus servicios o simplemente nadie le compra, entonces en tiempos de recesión, no tendrá liquidez para continuar con su negocio. Si pensara en ir al banco para solicitar un préstamo, usted ya sabe que las tasas de interés serán impagables y que su negocio estará al borde del abismo. Pensar en bajar la cortina estará entre las posibilidades más reales.

En suma, si hay recesión, usted ya sabe que en Latinoamérica esta es sinónimo de pobreza y malos tiempos.

Del otro lado del mundo

Sin embargo, si usted vive en Estados Unidos y afronta la misma recesión, la historia es otra. Si la economía entra en recesión, usted sabe que las cosas no funcionan de maravilla en materia económica, pero también sabe que de ahora en más, comprar casa, auto o cualquier otro elemento que forma parte del denominado “sueño americano”, le será más fácil de alcanzar. ¿Cómo puede ser eso posible? Muy fácil, el presidente de la Reserva Federal (FED), Alan Greenspan, tiene bien claro que la única forma de poner nuevamente en marcha una economía débil, es a través de la reactivación del consumo. Y la mejor forma de hacerlo es bajando las tasas de interés.

Si las tasas de interés están bajas, usted tiene mayor acceso al crédito (tarjetas, préstamos bancarios para hipotecas, autos, etc, etc.) De esa forma, usted gastaría más, y no sólo usted como consumidor individual, sino todas las personas en el país, y no sólo las personas, también las empresas. Si todos consumen más, la economía debe producir más y para eso se necesitaría el trabajo de muchos más para producir más bienes y servicios. Con sólo consumir más, usted ayudaría a activar nuevamente el motor económico del país y el fantasma de la recesión se esfumaría.

Ante esta paradoja, se estará preguntando si el ministro de Economía de su país estudió los mismos libros de economía que Greenspan, o si por el contrario dejó de atender alguna clase en la universidad.

La respuesta lo sorprenderá; o tal vez, a esta altura, ya lo tenga claro y no sea sorpresa para nadie. Por suerte, Alan Greenspan no sigue los consejos de los expertos del Fondo Monetario Internacional (FMI); mientras que los ministros de Economía de nuestros países se desviven por cumplir al pie de la letra con los mandatos del organismo.

Contracción vs. Expansión

En Estados Unidos, la Reserva Federal aplica políticas económicas expansivas cuando es hora de poner en marcha el motor de la economía. Si la economía está lenta, hay que ponerla a funcionar. Ese es el lema de Alan Greenspan. Por eso la tasa de interés interbancaria está al 1%, el nivel más bajo desde 1958.

La última baja fue en junio pasado cuando por décima tercera vez desde el inicio de 2001, la FED recortó los tipos de interés para hacer frente a un período de recesión económica. Aunque todavía es aventurado predecir que la economía está del todo encaminada, ciertamente los indicadores macroeconómicos comenzaron ya a mostrar signos de lenta recuperación y demuestran que las recetas de Greenspan sí funcionan.

Por el contrario, en Latinoamérica, cuando hay crisis, los gobiernos siguen los consejos de los expertos del Fondo Monetario, no tanto porque estén convencidos de que sean las mejores recetas, sino porque saben que de ello depende la asistencia financiera que ofrece el organismo.

Las exigencias del Fondo hacen que los gobiernos olviden sus promesas electorales y que los números valgan más que el bienestar de aquellos que los votaron.

Preocupados más que nada por el fantasma inflacionario (como si eso fuera lo único a tomar en cuenta), los expertos del FMI “aconsejan” aplicar políticas fiscales y monetarias contractivas, que en suma, lo único que traen como consecuencia son tasas de intereses por las nubes (en el orden del 10% al 25% real y en promedio), menor gasto del gobierno (en educación, salud, programas sociales, etc.) más desempleo y pobreza.

En lugar de consumir más para poner en marcha el motor de la economía -como lo hacen en el primer mundo-, en Latinoamérica se aplican políticas que sólo llevan a que la gente consuma cada vez menos. Esto agrava aún más la recesión y la economía se envuelve en un círculo sin salida.

Si usted no gasta, no sólo se perjudica usted y su familia (al disponer de menos bienes y servicios para consumir), también usted perjudica a aquella persona que los produce. Esta persona, a su vez, como tiene menos ingresos, tampoco gasta y restringe su consumo, perjudicando a otros más. Un círculo vicioso en el que la pobreza y el desempleo se vuelven crónicos.

¿Por qué pensar en contraer y no en expandir? ¿Por qué pedir a los gobiernos que contraigan el gasto público y a la gente que se ajuste más los cinturones? ¿Por qué no aplicar las mismas políticas que se aplican en el Norte? Todas son preguntas que sólo los expertos del FMI y los que manejan nuestros gobiernos pueden contestar. Mientras tanto, la paradoja continúa dejando hambre, pobreza y desempleo para millones de personas. Y a los latinoamericanos preguntándose qué van a comer mañana, cómo van hacer para pagar sus deudas y cuándo se pondrá punto final a las interminables y casi crónicas crisis económicas.

Autor: Mariana Martínez
Fuente: BBC Mundo

Muchas gracias por su tiempo

Mariano Cabrera Lanfranconi

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Anonymous
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Hoy estamos a 26 de septiembre y solo podemos decir que Greenspan se EQUIVOCO, y esta provocando la mayor crisis financiera mundial.

Su tasa a 1% exacerbo todos los indices posibles de compra. Haciendo “comprables”, hipotecas basura.

Hoy, este señor va a dejar de ser un valuarte de lo que “se debe hacer”

Para convertirse en lo que “no se debe de hacer”

Mariano Cabrera Lanfranconi
Invitado

Oswaldo, muchas gracias por la información que compartes con todos. Ante todo esto existe una realidad, la economía a nivel mundial está y va a seguir cambiando, hay que ponerse a realizar una nueva forma de economía que se adapte a los tiempos de hoy en día.

Es un tema largo y ya se hablará en su momento, pero nuevamente gracias por el interesante comentario.

Éxitos.

Oswaldo
Invitado
Oswaldo

Bien como ya dijo Gzen: 1) Alan Greenspan ya está fuera de la FED2) El texto es viejo. Sin embargo no deja de ser “revelador” y en parte cierto.¿Por qué en parte cierto? Bueno, en cuanto a que los países del centro/sur (no todos) siguen las políticas del FMI.. del cual muchos se quejan pero por desgracia en países tercer mundistas seguimos como “burros”.. En cuanto a la tasa de interés.. no me deja de ser sorprendente.. no soy economista..pero entiendo que las tasas de interés se suben POR ALGO. y este algo: 1) Contraer la economía2)reducir la circulación de… Leer más »

gzen
Invitado

Obviamente, esto se trata de un texto viejo. Alan Greenspan ya no está al frente de la FED y Ben Bernanke no está interviniendo precisamente.
Y con respecto a nuestro país, no solo no estamos siguiendo las recetas del FMI, sino que tampoco estamos reduciendo el gasto público.

Saludos,

ghporras
Invitado

Muy interesente y revelador la info. Y mucho mejor sería que el Gobierno nos diera su punto de pista de esta situación.